La junta de propietarios aprueba una empresa de limpieza, se firma un papel y, meses después, aparecen las dudas: ¿esto entraba o no?, ¿cuántas horas son?, ¿quién responde si se rompe algo? Casi siempre la causa es un contrato impreciso. Estas son las cláusulas que más conviene cuidar.
Este artículo es informativo; para dudas legales concretas, consulta con el administrador de fincas o un profesional jurídico.
1. Alcance del servicio, por escrito y con detalle
No basta con «limpieza de zonas comunes». Debe figurar qué zonas (portales, escaleras, ascensores, garaje, cuartos de basura, piscina, jardín, cristales) y qué tareas en cada una: barrer, fregar, desinfectar, vaciar papeleras. Lo que no esté escrito suele acabar en una discusión.
2. Frecuencia y horas de servicio
Indica los días de visita y, sobre todo, las horas reales de trabajo por visita. Un precio bajo con pocas horas se nota en el resultado. También conviene recoger cómo se recuperan las visitas que no se hagan por festivo o incidencia.
3. Extras y trabajos puntuales
Cristales, fregado mecánico del garaje, abrillantado, desinfecciones especiales o limpieza tras una obra suelen presupuestarse aparte. Mejor que figuren con precio o con un método de cálculo, para que la comunidad pueda aprobarlos sin sorpresas.
4. Personal, seguros y obligaciones laborales
- El personal debe estar dado de alta en la Seguridad Social y la empresa debe poder acreditarlo.
- La empresa debe tener un seguro de responsabilidad civil que cubra posibles daños en las zonas comunes. Pide el justificante.
- Debe aplicarse el convenio colectivo del sector que corresponda y respetarse las condiciones del personal.
Es una cuestión de seguridad para la comunidad: si el personal no está en regla, el problema puede acabar en ella.
5. Productos y maquinaria
Qué productos se usan y quién los aporta. Si la comunidad prefiere productos ecológicos o con fichas de seguridad disponibles, debe quedar escrito. Lo mismo con la maquinaria: quién la pone y quién se ocupa del consumo de agua o electricidad.
6. Persona de contacto e incidencias
Un teléfono o WhatsApp al que escribir y un plazo de respuesta. Pregunta también cómo se registran las incidencias y cómo se informa al administrador: un parte por visita es una buena práctica.
7. Precio, revisión y facturación
Precio mensual cerrado, qué incluye, cuándo se factura y cómo se revisa cada año. Si hay cláusula de actualización, debe indicar el criterio, no dejarlo abierto.
8. Duración y salida: la cláusula que más se olvida
Averigua si hay permanencia y con qué preaviso se puede rescindir. Los contratos largos con penalización dejan a la comunidad atada aunque el servicio no funcione. Lo razonable es poder ajustar o cancelar con un preaviso corto si el servicio no cumple.
Lista rápida antes de firmar: alcance detallado · horas por visita · extras con precio · altas y seguro acreditados · persona de contacto · revisión de precio · preaviso de salida.
Cómo trabajamos en Actividades de Limpieza
Trabajamos sin permanencia, con propuesta cerrada en 24 horas laborables en la que figuran tareas, frecuencias, productos y precio. El equipo está dado de alta en la Seguridad Social y cuenta con seguro de responsabilidad civil. Si quieres ver cómo se plantea una propuesta, consulta limpieza de comunidades, y para hacerte una idea del coste, cuánto cuesta la limpieza de una comunidad en Málaga. Si tienes la comunidad en la costa, también te será útil la checklist de verano.



